La notable recuperación posparto de Marta Pombo y el secreto de su “control del suelo pélvico”, según su fisioterapeuta

La empresaria e influencer María Pombo ha elogiado públicamente la asombrosa recuperación posparto de su hermana Marta, destacando su habilidad para saltar en una cama elástica sin complicaciones tras dos embarazos, un logro que ha calificado de “hechizo”. Esta proeza de Marta, apodada cariñosamente como la “bruja del control del suelo pélvico”, ha despertado la curiosidad sobre cómo logró una recuperación tan efectiva. Para desentrañar los secretos detrás de su éxito, hemos dialogado con Cristina Sicilia, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico de la clínica IMPROVE de Jesús Serrano, quien ha sido fundamental en el proceso de recuperación de Marta. Ella nos ha proporcionado detalles valiosos sobre el enfoque integral que implementaron, tanto durante el embarazo como en el período posparto, poniendo énfasis en la importancia de la preparación y el cuidado continuo.

Cristina Sicilia explica que la diferencia en el posparto entre un embarazo único y uno múltiple, como el de Marta, es significativa, ya que el suelo pélvico en este último caso se somete a una presión considerablemente mayor. Por ello, subraya la necesidad de un trabajo abdominal y postural riguroso. Un abdomen fuerte y funcional minimiza el sufrimiento del suelo pélvico, reduce el dolor lumbar y alivia la tensión abdominal. Esta preparación anticipada fue un factor clave en la exitosa recuperación de Marta.

La evaluación inicial de Marta, según Sicilia, fue exhaustiva y se enmarcó dentro de un protocolo integral de la unidad de mujer de su clínica. Dicha valoración incluyó un análisis detallado de la funcionalidad del abdomen, explorando cada capa muscular, así como un estudio minucioso del suelo pélvico, la respiración y la postura. Además, se cuantificó la fuerza de la musculatura de apoyo al “core”, que abarca glúteos, aductores y la musculatura dorsal y escapular, todos ellos esenciales para las actividades diarias. Este enfoque holístico permitió diseñar un plan de recuperación totalmente personalizado.

Los objetivos terapéuticos en las primeras semanas posparto de Marta se centraron en reforzar el trabajo ya realizado durante el embarazo. Sicilia enfatiza que una buena preparación prenatal facilita una recuperación más natural. Las primeras sesiones tuvieron como propósito reactivar esa memoria corporal y abordar las dificultades más comunes, como el dolor de hombros y espalda, provocadas por las largas horas de cuidado de los bebés y la elevada demanda postural y muscular. En el caso de Marta, gracias a su trabajo previo, no presentó síntomas relacionados con el suelo pélvico.

Entre las técnicas empleadas en las fases iniciales de la rehabilitación de Marta, después de la cuarentena, se incluyeron la radiofrecuencia para acelerar la recuperación de los tejidos, tratamientos manuales viscerales para optimizar la función intestinal y digestiva, y terapia muscular manual según las necesidades. Un pilar fundamental fue el ejercicio terapéutico, implementado de forma controlada y progresiva para restablecer la funcionalidad del abdomen y del suelo pélvico. Estos métodos se aplicaron con una atención meticulosa a la individualidad de Marta.

La postura, la respiración y la gestión de presiones son elementos esenciales en la recuperación, según Sicilia. Considera que, sin una adecuada gestión de las presiones intraabdominales, las contracciones aisladas del suelo pélvico carecen de eficacia. Es crucial entender el cuerpo como un sistema interconectado. Con Marta, este aspecto se trabajó intensamente durante su embarazo, lo que le dio una ventaja significativa en el posparto, aunque se continuó reforzando para mantener la integridad funcional.

En los pospartos múltiples, existe un mayor riesgo de diástasis, prolapsos o debilidad del suelo pélvico debido a la presión adicional y la distensión de la pared abdominal. Sin embargo, Sicilia señala que esto depende del punto de partida de cada mujer. Un ejercicio adaptado a cada fase del embarazo puede mitigar estos factores y reducir la probabilidad de lesiones. Un plan de entrenamiento adecuado previene la diástasis y otras patologías del suelo pélvico, haciendo el proceso más manejable y seguro.

Cristina Sicilia identifica dos errores comunes en mujeres que intentan recuperar el suelo pélvico por su cuenta: la impaciencia y la falta de orientación profesional. Es crucial respetar los ritmos del cuerpo y buscar acompañamiento especializado. Sicilia enfatiza la importancia del descanso, aunque reconoce que puede ser un desafío para madres con otros hijos. La orientación de un fisioterapeuta de suelo pélvico es vital para saber cuándo y cómo iniciar la recuperación, adaptándose al tipo de parto y a las circunstancias individuales.

Las expectativas de recuperación posparto son únicas para cada madre. Sicilia explica que factores como ser primeriza, el número de embarazos previos, el nivel de actividad física antes y durante el embarazo, el tipo de parto (cesárea, vaginal, con episiotomía o desgarro), los hábitos de vida (descanso, nutrición, exposición solar) y la genética influyen significativamente. Además, la disponibilidad de tiempo para el autocuidado —ejercicio, alimentación saludable, siestas, manejo del estrés y calidad del sueño— impacta directamente en el ritmo de recuperación. No existe un plazo único; lo fundamental es hallar un equilibrio personal que promueva el bienestar integral para poder atender a los demás desde un estado óptimo, lo que, a su vez, acelera el proceso.

El caso de Marta Pombo es un claro ejemplo de que una recuperación posparto exitosa es posible mediante un enfoque que combine respeto, constancia y una guía profesional experta. Su experiencia subraya que, con un trabajo personalizado y la paciencia necesaria, las mujeres pueden recuperar la plena conciencia y control de su cuerpo tras el alumbramiento, transformando este período en una oportunidad para fortalecerse.