Entrenamiento de glúteos: la clave está en la movilidad, según la experta María Amador

A muchas personas les frustra no ver resultados visibles en el entrenamiento de glúteos, a pesar de la intensidad y el esfuerzo. La reconocida entrenadora María Amador, con una gran cantidad de seguidores en redes sociales, enfatiza que el problema a menudo no radica en la falta de trabajo duro, sino en una movilidad limitada. La clave para desarrollar glúteos fuertes y definidos no es simplemente levantar más peso, sino mejorar la calidad del movimiento. Si la cadera no tiene un rango de movimiento adecuado, los músculos del glúteo no se activan de manera óptima, lo que lleva a compensaciones con otras partes del cuerpo, como los cuádriceps o la zona lumbar. Para abordar esto, Amador recomienda un ejercicio específico: la zancada dinámica con apertura lateral. Esta técnica, que no requiere peso adicional, busca desbloquear la cadera y prepararla para ejercicios de fuerza más exigentes, sentando las bases para un desarrollo muscular más efectivo y eficiente.

La importancia de la movilidad de la cadera en el entrenamiento de glúteos

El 23 de noviembre de 2025, la aclamada entrenadora María Amador, una voz influyente en el mundo del fitness, arrojó luz sobre un aspecto crucial del desarrollo de los glúteos que a menudo se pasa por alto: la movilidad de la cadera. En una entrevista, Amador destacó que, a pesar de realizar cientos de sentadillas o levantar cargas pesadas, la falta de flexibilidad en las caderas puede impedir que los glúteos crezcan y se tonifiquen. Según su experiencia, si las caderas no tienen la capacidad de moverse libremente, los músculos del glúteo no se activan adecuadamente, transfiriendo la tensión a otras áreas como los cuádriceps o la zona lumbar. Este fenómeno explica por qué muchas personas se sienten agotadas después de un entrenamiento intenso sin observar los resultados deseados en sus glúteos.

La entrenadora propone un ejercicio específico para solucionar este problema: la zancada dinámica con apertura lateral. Este movimiento, de bajo impacto y sin necesidad de peso, se centra en ampliar el rango de movimiento de la cadera y preparar los músculos para un entrenamiento más eficaz. La ejecución correcta implica comenzar con los pies separados al ancho de los hombros, realizar una zancada hacia adelante permitiendo que la pelvis descienda ligeramente, regresar al centro y luego ejecutar una zancada lateral, abriendo la cadera. Amador aconseja realizar tres series de diez repeticiones por pierna. Este ejercicio no busca aumentar directamente el volumen del glúteo, sino mejorar la capacidad de estos músculos para trabajar de manera óptima en otros ejercicios más intensos, como el hip thrust o el peso muerto. En esencia, la zancada dinámica actúa como un puente entre la movilidad y la fuerza, garantizando que el esfuerzo se dirija de manera eficiente a los glúteos. Las señales de que uno podría necesitar este enfoque incluyen sentir la tensión en los cuádriceps en lugar de los glúteos, experimentar rigidez en la cadera al hacer sentadillas, o tener dificultades para alcanzar la profundidad deseada sin redondear la espalda. La filosofía es clara: primero desbloquear el movimiento, y luego aplicar la carga para obtener los mejores resultados.

Esta perspectiva resalta que, más allá de la intensidad, la eficiencia y la técnica son pilares fundamentales en cualquier régimen de ejercicio. Priorizar la movilidad antes de aumentar la resistencia no solo previene lesiones, sino que también optimiza el rendimiento muscular, asegurando que cada gota de sudor contribuya de manera significativa a los objetivos de acondicionamiento físico. La lección de Amador es un recordatorio valioso de que, a veces, la clave para avanzar no es simplemente hacer más, sino hacer lo correcto.