Cómo Correr Transforma Tu Día: El Método de Mar Flores para Liberar Estrés

Tras una agotadora jornada de trabajo, es común sentir una acumulación de cansancio que no solo es físico, sino también mental. Las responsabilidades del día a día, las interacciones y las decisiones pueden dejar la mente en un estado de constante aceleración. Para contrarrestar este efecto y encontrar un equilibrio, muchas personas buscan métodos efectivos para desconectar. La modelo y empresaria Mar Flores, a sus 56 años, ha revelado su sencillo pero potente secreto para liberar la tensión después de once horas de labor: salir a correr. Esta práctica, que a primera vista parece trivial, está profundamente respaldada por la ciencia, como lo explican expertos en ciencias del deporte como Daniel Galindo, el corredor Santos Gabriel Rueda y Álex Lamata, quienes destacan cómo esta actividad impacta positivamente en el bienestar físico y mental.

Cuando el cuerpo se pone en movimiento al correr, se desencadenan una serie de procesos fisiológicos que ayudan a mitigar los efectos del estrés. Según Daniel Galindo, esta actividad regula hormonas como el cortisol y la adrenalina, que suelen elevarse en situaciones de tensión, promoviendo así un estado de mayor calma. Simultáneamente, el cerebro incrementa la producción de endorfinas, serotonina y dopamina, neurotransmisores asociados a la sensación de felicidad y bienestar. Esta reacción química contribuye a una clara sensación de relajación y lucidez mental. Álex Lamata añade que muchos experimentan el running como un “reinicio mental”, que ayuda a disolver la carga acumulada. Además de los beneficios hormonales, correr facilita la desconexión cognitiva, ya que la atención se enfoca en el ritmo, la respiración y el entorno, permitiendo que la mente se libere de pensamientos recurrentes. Esta “meditación en movimiento” se intensifica cuando se practica al aire libre, donde la naturaleza y la luz natural potencian el efecto de tranquilidad.

La experiencia de correr va más allá de lo fisiológico, generando una profunda sensación de plenitud. Santos Gabriel Rueda describe la liberación de endorfinas y la satisfacción de cuidar el propio cuerpo como un “regalo” personal que clarifica los pensamientos y permite afrontar problemas con mayor perspectiva. Si correr no es una opción, caminar a buen ritmo también ofrece beneficios similares, activando el metabolismo y liberando sustancias que promueven el bienestar. Más allá del estrés, el running es un aliado para la salud cardiovascular y metabólica, mejorando la eficiencia del corazón y regulando la glucosa. En el ámbito mental, reduce la ansiedad y la depresión, mejora el sueño y fortalece la autoestima al permitir alcanzar pequeños logros. La dimensión social de correr, en clubes o con amigos, añade un componente motivador, y la práctica en entornos naturales amplifica los beneficios, ofreciendo una calma adicional.

Incorporar el running o una caminata enérgica a la rutina diaria es una forma accesible y eficaz de mejorar la calidad de vida. No es necesario aspirar a una maratón; basta con dedicar tiempo al movimiento para que el cuerpo empiece a cosechar sus múltiples beneficios. Esta actividad fortalece no solo el cuerpo, sino que también organiza la mente, ofreciendo un refugio contra las exigencias diarias y fomentando un estado de equilibrio y bienestar duradero.