La Visión Transformadora de Inès de la Fressange sobre el Envejecimiento Activo

A sus 68 años, la célebre modelo francesa Inès de la Fressange nos invita a reflexionar sobre la edad con una perspectiva fresca y llena de vitalidad. Lejos de temer el paso del tiempo, Fressange lo abraza con humor e inteligencia, citando inspiradoras palabras de David Bowie y Julio Iglesias para describir una 'nueva vejez' donde la experiencia se convierte en una aliada. Su visión, plasmada también en la obra “Edad experimental” junto al autor italiano Erri De Luca, redefine el envejecimiento como una oportunidad para el autoconocimiento y el disfrute consciente, desafiando los estereotipos y promoviendo un estilo de vida activo y pleno en todas las etapas.

En una reciente conversación televisiva, Inès de la Fressange compartió su filosofía de vida respecto al envejecimiento, haciendo hincapié en la inevitabilidad y la belleza de este proceso. Con una sonrisa, mencionó la frase de David Bowie: “Envejecer es convertirse en quien siempre debiste ser”, una máxima que refleja su convicción de que los años traen consigo una mayor autenticidad. Además, recordó la ingeniosa respuesta de Julio Iglesias cuando le preguntaban sobre el miedo a envejecer: “Yo ya he envejecido”. Estas anécdotas, cargadas de ligereza, esconden un mensaje profundo: la aceptación es clave para vivir plenamente cada momento. Para Fressange, la preocupación por el envejecimiento es inútil, ya que es una parte intrínseca de la existencia que no podemos evitar.

La modelo no solo habla de aceptar el envejecimiento, sino de celebrarlo. Incluso bromea sobre la posibilidad de casarse a los 90 años, viéndolo como una ocasión perfecta para festejar la vida si se llega en buena forma. Esta actitud se materializa en su reciente colaboración con Erri De Luca en el ensayo “Edad experimental”, donde ambos exploran el concepto de la “nueva vejez”. La obra, que ha generado gran interés, profundiza en cómo la sociedad moderna, con el aumento de la esperanza de vida, ha transformado la última etapa vital en un periodo de gran dinamismo y posibilidades. Ambos autores animan a “aprovechar el impulso del tiempo acumulado”, sugiriendo que la edad no es un freno, sino una plataforma para el crecimiento personal, la actividad física y mental consciente, y la búsqueda de nuevas experiencias.

En este diálogo sobre el envejecimiento activo, la doctora Carmen Galera, especialista en dermatología y medicina estética, complementa la visión de Fressange. Galera enfatiza que aceptar el envejecimiento no implica descuidarse. Al contrario, es un acto de amor propio y cuidado consciente. Con 50 años, la doctora celebra cada año vivido, reconociendo que el cuidado personal, desde teñirse el cabello hasta usar protector solar, es una forma de honrar la propia vida y mantener una imagen que refleje bienestar. Su testimonio resalta que el objetivo no es luchar contra el tiempo, sino acompañar el proceso de envejecer con cariño y disfrutar de la mejor versión de uno mismo en cada etapa.

La vejez, según esta perspectiva, se presenta como una etapa enriquecedora, desprovista de resignación. Se trata de capitalizar la sabiduría y la libertad que acumulan los años, transformando los desafíos en oportunidades. Inès de la Fressange, Erri De Luca y la doctora Carmen Galera coinciden en que envejecer es un viaje activo: una invitación a vivir con plena conciencia, alegría y un profundo cuidado personal, sin miedo a evolucionar y disfrutar de cada fase de la existencia.