Iniciativa para Prevenir Incendios en Hogares de Ancianos

En un esfuerzo concertado por salvaguardar la vida de los segmentos más susceptibles de la población, la Diputación Foral de Bizkaia, en colaboración con la Mancomunidad de Servicios Sociales y los municipios de Busturialdea, ha puesto en marcha un programa piloto. Esta iniciativa, respaldada por Cruz Roja Bizkaia, se enfoca en la mitigación de los riesgos asociados a los incendios domésticos, beneficiando a las personas mayores y aquellos en situación de vulnerabilidad dentro de esta región.

Las estadísticas revelan una preocupación considerable: las personas mayores de 65 años enfrentan un riesgo de fallecimiento casi tres veces superior al de los adultos jóvenes (entre 30 y 64 años) en caso de incendios residenciales. La principal amenaza no son las llamas, sino la inhalación de humo y gases tóxicos, responsable de aproximadamente dos tercios de estas fatalidades. Un factor agravante es la soledad; los individuos que viven solos triplican el riesgo de muerte por incendio en comparación con aquellos que residen acompañados, y el 40% de este grupo vulnerable tiene 65 años o más. Además, la mayoría de estos incidentes fatales ocurren durante los meses de invierno y, en un 60% de los casos, durante la noche.

El programa prevé la instalación de detectores de humo en cerca de 2.450 hogares en la comarca de Busturialdea. Esta cifra se desglosa en: 1.250 viviendas de usuarios del Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) o beneficiarios de la Prestación Económica para Cuidados en el Entorno Familiar (PECEF); 620 domicilios de personas mayores de 70 años que viven sin compañía; y 600 viviendas adicionales destinadas a personas menores de 70 años que también residen solas, y cuya instalación será gestionada por sus respectivos ayuntamientos. En ciertas localidades, la cobertura se extenderá a todas las residencias, independientemente de la edad o condición del habitante, sumando aproximadamente 1250 hogares bajo este criterio.

Los detectores seleccionados cumplen con las homologaciones pertinentes, poseen una autonomía de batería de aproximadamente una década y se adhieren fácilmente al techo mediante una cinta. Para los beneficiarios de atención domiciliaria o prestaciones económicas, el costo de estos dispositivos será asumido por la Diputación Foral de Bizkaia, garantizando que su acceso sea gratuito. La colocación será responsabilidad de los propios usuarios, aunque, de ser necesario, voluntarios de Cruz Roja ofrecerán su asistencia para la instalación. Por otro lado, para las personas mayores de 70 años, la participación de los ayuntamientos de Busturialdea en la adquisición e instalación de los detectores es voluntaria.

Con el fin de maximizar el alcance y la efectividad del programa, se han planificado diversas acciones de divulgación y educación. Estas incluyen el envío de comunicaciones personalizadas para explicar los objetivos y procedimientos de la campaña; la organización de charlas informativas sobre prevención de incendios y riesgos domésticos en varios municipios, dirigidas tanto a los afectados como a sus cuidadores; la entrega de folletos informativos junto con cada detector, detallando su uso y funcionamiento; y la provisión de tutoriales visuales y guías accesibles a través de códigos QR para facilitar la correcta instalación. Esta iniciativa pionera en Busturialdea subraya el compromiso de la Diputación Foral de Bizkaia con la seguridad y el bienestar de sus habitantes más vulnerables, estableciendo un modelo escalable y evaluable para futuras implementaciones.