Inés Jiménez: La Estrategia 1-1-1 para una Constancia Duradera en el Ejercicio

La constancia en el ejercicio físico representa un desafío considerable para muchas personas. Aunque el inicio suele estar marcado por un entusiasmo inicial, mantener la disciplina cuando la motivación disminuye se convierte en el verdadero obstáculo. En este escenario, la fisioterapeuta Inés Jiménez introduce una metodología práctica conocida como la regla 1-1-1. Esta estrategia se enfoca en combinar armónicamente tres categorías de ejercicios: aquellos que se disfrutan, los que se consideran necesarios y los que representan un desafío. Su objetivo principal es fortalecer la adhesión al entrenamiento, promoviendo un equilibrio entre el placer, la utilidad y el progreso personal. Al adoptar esta perspectiva, se busca transformar la percepción del ejercicio de una obligación a una actividad sostenible y gratificante a largo plazo.

Jiménez, quien además es la creadora de Arde Barre, subraya la importancia de este enfoque, especialmente para quienes se inician en el mundo del fitness. Explica que la gratificación inmediata, a menudo buscada, rara vez se obtiene al instante con el ejercicio, lo que puede llevar al abandono. La regla 1-1-1, al integrar el disfrute, la necesidad y el reto, proporciona un marco robusto para construir un hábito duradero. Además, resalta que, si bien la regla es efectiva para comenzar, su éxito a largo plazo depende de la capacidad del individuo para adaptarla a medida que evoluciona su relación con la actividad física.

Uno de los errores más comunes que conducen al abandono del gimnasio o de cualquier rutina deportiva es establecer expectativas poco realistas. Muchas personas se proponen metas excesivamente ambiciosas o siguen programas de entrenamiento que no se ajustan a sus capacidades o necesidades individuales. La fisioterapeuta enfatiza que, aunque iniciar con gran entusiasmo es fácil, el verdadero reto reside en sostener ese comportamiento cuando la motivación inicial se desvanece. La actividad física requiere no solo un esfuerzo físico, sino también una disciplina mental considerable. A pesar de los beneficios hormonales que el ejercicio libera, la recompensa no siempre es inmediata, lo que puede desmotivar a quienes buscan resultados rápidos.

El elemento del disfrute es fundamental para mantener cualquier rutina de ejercicio a largo plazo. Jiménez insiste en que encontrar placer en la actividad física es clave para la adherencia. No obstante, advierte que limitarse únicamente a lo que resulta agradable puede conducir al estancamiento, lo que a su vez afecta la motivación. Si no se perciben avances, el goce inicial puede extinguirse. Por ello, la experta aboga por un enfoque equilibrado: combinar actividades placenteras con otras que exijan salir de la zona de confort. El progreso, en sí mismo, se convierte en una fuente de satisfacción a largo plazo, reforzando la constancia.

Para implementar eficazmente la regla 1-1-1, Jiménez sugiere ejemplos prácticos inspirados en disciplinas como el barre, que ejercitan diversas capacidades físicas. Un «ejercicio que engancha» podrían ser las patadas de glúteo, realizadas en cuadrupedia, enfocándose en la activación muscular sin arquear la zona lumbar. Como «ejercicio que necesitas», propone la sentadilla básica, manteniendo la espalda recta y las rodillas alineadas con los pies. Finalmente, el «ejercicio que te reta» sería la sentadilla profunda, que exige mayor control y estabilidad al descender más allá de los 90 grados, ofreciendo un desafío significativo.

Romper el equilibrio entre estos tres tipos de ejercicio conlleva riesgos significativos para la continuidad de la actividad física. Si una persona se enfoca exclusivamente en ejercicios que le resultan agradables, es probable que experimente un estancamiento en su progreso, renunciando a la evolución y a la superación de sus límites. Por otro lado, basar el entrenamiento solo en actividades altamente exigentes no es una estrategia sostenible a largo plazo, ya que requiere una fortaleza psicológica considerable que es difícil de mantener constantemente. La ausencia de motivación en este escenario puede llevar al abandono, desencadenando un ciclo de desánimo que podría extenderse a otras áreas de la vida.

Para quienes perciben el deporte como una imposición, la fisioterapeuta Inés Jiménez propone un cambio de perspectiva. Compara la búsqueda de la actividad física ideal con la elección de un libro: “el ejercicio es como leer, no te gusta hasta que encuentras tu libro”. La clave reside en la exploración y en la combinación inteligente de movimientos que agraden, aquellos que fortalezcan y los que desafíen los límites personales. Así, se fomenta una relación sostenible y enriquecedora con la actividad física, donde la persistencia se convierte en el verdadero motor del bienestar.