Los secretos culinarios de la abuela de Marta Hazas

La reconocida actriz Marta Hazas nos invita a un viaje nostálgico, revelando cómo su amor por la gastronomía se forjó en los recuerdos de su infancia en Santander, de la mano de su abuela Larín. Esos momentos compartidos, cocinando juntas, dejaron una huella imborrable que asocia el aroma de la cocina con la calidez del hogar familiar. Hazas recuerda con especial cariño cómo ayudaba a su abuela a preparar las albóndigas, desempeñando el rol de pequeña ayudante en esos domingos de reuniones familiares en los que la comida era el centro. Sin embargo, con una sonrisa, confiesa que no heredó el mismo don culinario de su abuela, siendo su esposo, Javier Veiga, el chef de la casa. A pesar de esto, la actriz, quien actualmente está inmersa en el rodaje de 'La agencia' y la cuarta temporada de 'Machos Alfa', y próxima a estrenar 'Playa de Lobos' como productora, es una verdadera apasionada de la comida.

Entre los sabores de su niñez, sobresale un arroz con carne que su abuela preparaba de manera sublime, un plato que, aunque aparentemente sencillo, requería de una cocción lenta de un día entero, resultando en una carne desmenuzada similar a la venezolana. Este manjar, lamentablemente, es una receta cuyos detalles se han perdido con el tiempo. Para culminar esos banquetes dominicales, la tarta de galletas y chocolate, o el arroz con leche y canela, eran las delicias que ponían el broche de oro. Además de la cocina, Marta rememora con afecto cómo, en ausencia de sus padres, su abuela y ella compartían tardes de películas de Hitchcock, zarzuelas y obras de teatro, forjando así su cultura cinematográfica y su aprecio por la buena mesa. La actriz se define como una entusiasta de los placeres gastronómicos, especialmente de los viajes que giran en torno a la comida, y su perdición dulce son los bombones de praliné. Disfruta de la cena como su momento culinario favorito y no concibe esta sin un buen vino. En el ámbito culinario, sus preferencias se inclinan hacia la cocina japonesa, siendo sus restaurantes favoritos aquellos que ofrecen esta experiencia.

La memoria de su abuela, una maestra en la cocina, revive a través de la descripción de su famoso arroz con carne mechada, una receta que, aunque compleja por su prolongada cocción, prometía un sabor inigualable. Para aquellos que deseen emular el sabor de los platos de antaño, se presenta una receta detallada del arroz con carne mechada, un plato que requiere tiempo y dedicación para que la carne alcance su punto óptimo de ternura y absorba todos los aromas. Además, se incluye la receta de la tarta de galletas de la abuela, un postre clásico que evoca la dulzura de la infancia, con sus capas de galletas bañadas en leche y licor, alternadas con una rica crema de chocolate y una cobertura brillante. Estas recetas no solo ofrecen una guía culinaria, sino que también son una invitación a recrear esos momentos de unión familiar y sabor que Marta Hazas tanto atesora.

En un mundo cada vez más acelerado, el testimonio de Marta Hazas nos recuerda la importancia de los vínculos familiares y cómo las tradiciones culinarias se convierten en el hilo conductor de nuestra memoria afectiva. Cada plato, cada aroma, encierra una historia, un legado que trasciende el tiempo y nos conecta con nuestras raíces. La cocina, más allá de la mera preparación de alimentos, es un espacio de amor, aprendizaje y transmisión de valores, donde se forjan recuerdos imborrables y se nutre el alma.